Cynthia Fuertes, una stylist que te enseña a romper las reglas de la moda

La ropa que usas no es una superficialidad ni algo que deberías elegir al azar. Para Cynthia Fuertes, es como una segunda piel que te pones todos los días para darle un mensaje al mundo. Es más una oportunidad de expresarte libremente que seguir reglas ciegamente. Ese mensaje también tiene la capacidad de transformar cómo te sientes.
Cynthia Fuertes es asesora de imagen y creadora de contenido, quien se caracteriza por dar consejos que van más allá de las tallas y de los estándares con que muchas crecimos viendo en televisión y revistas. Además de su contenido en redes sociales da asesorías uno a uno, programas de ‘personal shopping’ y cursos.
Ella apuesta por enseñarte a usar la moda a tu favor y crear un estilo personal, pero no como mandato o como un molde en que debes encajar. Sus consejos también están pensados para ser aterrizables y adaptarse a diversos presupuestos.
NOSOTRAS platicamos con ella para saber cómo encontró su propio estilo, qué significa la moda para ella y cuáles son esos prejuicios que debemos dejar atrás en cuestión de imagen.

La moda es para todas
Cynthia ama la moda desde siempre, pero eso no le impedía ver las áreas de oportunidad y retos que existen en la industria. “La moda me hubiera gustado vivirla de una manera más democratizada, mucho más al alcance. Muchas veces tenemos la idea de que va a ser muy costosa y va a ser inalcanzable”, comienza contándonos.
Al igual que muchas de nosotras, ella veía programas como “No te lo pongas”, y disfrutaba cómo “la señora bonita en casa se podía sentir espectacular utilizando sus accesorios o lo que ya tenía”. Sin embargo, no encontró un ámbito de trabajo así porque en México la industria de la moda se concentraba en dos áreas: diseño (patronar, crear colecciones, etc.) y mercadotecnia.
Entonces, aunque la moda siempre fue una “cosquillita” dentro de ella, le tomó más tiempo encontrar cómo quería manifestar esa pasión. Finalmente, además de terminar la licenciatura en Comunicación estudió cool hunting, disciplina que analiza las tendencias e historia de la moda.
De esta manera, ahora su trabajo es volver accesible la moda para cualquier persona. No es que haga falta involucrar a esta persona porque, según la perspectiva de Cynthia, “sin importar quién seas y a qué te dediques, si crees o no crees en la moda, todas las mañanas las comienzas en tu clóset y la energía que creas a partir de ese espacio la arrastras todo el día”.
Así como lo que llevas puesto influye en cómo te sientes, las tendencias son una manifestación de pensamientos que surgen a través de lo que vivimos como sociedad, explica la stylist. Nos permiten identificarnos con algo. “Si no conoces las tendencias, te estás vistiendo a ciegas, cuando en realidad tú tienes la posibilidad de elegir entre todo lo que hay afuera y decir ‘yo solo me identifico con esto’”.

El secreto de encontrar tu estilo
Es muy común pensar que en una asesoría de imagen alguien va a llegar a quemar toda tu ropa y luego comenzará a armarte looks, cuenta Cynthia. Sin embargo, lo que ella busca es “dar las herramientas para que más mujeres puedan conectar con su esencia, con quién son ellas y lo puedan transmitir a través de la ropa. Llegué a este término de que lo que hacemos aquí se llama ‘soul styling’, es un styling del alma. Que le pierdas el miedo a que las asesoras de imagen te van a decir qué ponerte. No, mi chamba no es vestirte igual que yo, no es disfrazarte, armarte tres looks y que al día cuatro ya no sepas qué hacer. Mi chamba es escucharte primero, saber quién eres, qué te gusta”.
Uno de los pilares más importantes para Cynthia es la funcionalidad: saber si algo es cómodo, si pica o si podrías llevarlo todo el día. “Yo me acuerdo que cuando empecé a compartir en redes sociales existía mucha blogger e influencer que yo veía y decía, ‘está espectacular ese look, pero no sé si yo puedo caminar entaconada en mi viaje a París, porque a lo mejor las que somos más mortales le caminamos y queremos devorarnos la ciudad”.
Otra clave es buscar prendas que no serán desechables y funcionarán a largo plazo, “que lo que entre a mi clóset sí me lo vaya a poner y me vaya a durar muchos años”, explica.
Existen reglas que te ayudan a encontrar las cosas que más te favorecen, pero no se trata de meterte a una caja de lo que “debes” usar. “Lo padre de saberte las reglas es elegir cuándo las quieres romper y cuándo no. Yo te puedo enseñar cuál es tu colorimetría, te puedo enseñar los colores que mejor te quedan. Pero, ¿quieres estar limitada a 30 colores? No. Ahora, si vas a ver a tu peor enemigo, pues agárrate tu ‘pantonera’ y ponte con lo que vas a brillar. Conocer las reglas te sirve para romperlas con conciencia”.

El clóset revela mucho de ti
Al preguntarle a Cynthia si alguna vez no se ha sentido bien con su estilo, ella reconoce que todas tenemos etapas así, por diferentes razones y por diferentes “momentos canónicos”.
“Me acuerdo mucho de un día estar llorando hecha bolita en mi cuarto, en casa de mis papás, y pensar, este clóset no me representa. No había una sola cosa ahí que dijera ‘cómo me vibra el estómago ponérmela’. De pronto veía ahí unos pants café oscuro, tristes, y yo decía ‘bueno, es que el café ni me queda bien’”, cuenta.
Desde su perspectiva, esto ocurre porque con el tiempo en tu clóset vas añadiendo “parches” de lo que otras personas esperan de ti. Desde el código de vestimenta en determinada oficina hasta el tipo de ropa que le gustaba a tu ex que usaras. “Cuando volteas a ver dices, ‘nada de esto me representa’”.
Esto se relaciona con uno de los mantras más importantes para Cynthia: el clóset es un cachito de tu alma. “Si no sabes qué ponerte, si tienes ropa hasta repetida con etiquetas que nunca utilizas y no sabes cómo combinar, es un foco rojo para el interior. Como traes el clóset traes la vida. Está desordenado, así traes algo. Está vacío, así te sientes. Está atascado, ¿qué necesitarías limpiar en ti?”.

Los prejuicios que debemos dejar atrás
La asesora de imagen dice que uno de los prejuicios más comunes sobre la moda, el cual ella misma tuvo alguna vez, es que vestirse muy bien es solo para gente con mucho dinero. “Siempre hay opciones solo hay que saber lo que estás buscando, por eso no puedes pasar de largo las tendencias”.
Otro de los mayores prejuicios es que la moda solo es para un tipo de belleza hegemónico. Cynthia nos cuenta que también se enfrentó a esta creencia. “Crecí en los noventa, donde María Joaquina era el estándar más top de belleza. No crecí ni sintiéndome bonita ni sintiéndome suficiente. Mido 1.70, y en México significa que siempre fui grande. No en términos de talla pero sí en términos de que me decían las niñas ‘yo peso 40 kilos’. Y yo de: ‘por ahí también, hermana’”.

Sin embargo, las creencias limitantes nos alejan de expresarnos y explotar nuestra creatividad. “Creo que si te castigas o te encasillas en el que ‘no es para mí porque no tengo este cuerpo’, no dejas salir este ser creativo que vive en todos por el hecho de ser humanos”.
A pesar de todo, la asesora ha sido capaz de vencer estos prejuicios y encontrar su esencia. “Cynthia siempre ha sido del glitter, de los molcajetes, de los colores, de las brillantinas. Entonces creo que esa niña de 3, 5 ó 7 años se puede ver honrada en lo que me pongo hoy todos los días. Desde ese lugar es que yo definiría mi estilo e invitaría siempre a cualquiera a que desde ahí lo encontrara”.
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